Libro de los regresos

Daniel Salguero Díaz, “Libro de los regresos”. Nota e scelta a cura di D. Campanari

daniel diazLibro de los regresos
di Daniel Salguero Díaz

 

 

«Dobbiamo vivere questo tempo senza fretta», dice il poeta. E aggiunge: «come due estranei/ che hanno abitato in una casa estranea.» È la distanza più vicina delle pareti di una stessa abitazione a raccontarsi in questi versi dello spagnolo Daniel Salguero Díaz. La poesia, ancora una volta, è malinconia nel tempo delle persone perse eppure presenti da qualche parte che non siamo noi. Più avanti, Díaz usa la parola “diluire” – che diventa diluirci – per dire di un amore liquido che sa fondersi col resto della casa: corridoi, porte e finestre. Tutto «in questa luce che a volte/ lo riempie.»
È netto il ricordo anche nell’altra poesia qui proposta in cui ri-torna Ulisse nei versi di un poeta – il mito che non smette di essere raccontato perché è mito, appunto, immortale. «Parliamo ora di tornare indietro e reinventare/ la nostra memoria», come a dire che se solo si potesse ricominciare la vita daccapo si farebbe ciò che non è stato fatto, «Parliamo alla fine di ritornare.»

© Daniele Campanari

Due poesie da Libro de los regresos, La isla de siltolá
(traduzione di Gloriana Orlando)

 

1.

Hemos de habitar este tiempo sin prisa, como dos extraños
que moraran en una casa extraña y fuesen dejando
pequeños rastros de su vida en las estanterías y cajones.
Una fotografía de la infancia, un disco de vinilo de Billie
Hollyday, un libro de Cortázar, el primer reloj regalado…
Descubrir cada día cosas nuevas en los estantes y leer al
otro ser en los objetos, en los recuerdos, en las miradas
esparcidas por la casa. Hemos de diluirnos en estos ríos de
pasillos, puertas y ventanas, en esta luz que lo llena a veces
todo, y otras veces todo lo apaga en soñolientos atardeceres…
ser la noche y los niños que imaginan estrellas
en el techo de la habitación dormida… Ser la humedad
entrelazada que los amantes han dejado en las sábanas,
y también el amanecer de lejanas calles que despiertan
con su eco de desayunos rápidos en la cocina. Hemos de
habitar este espacio, este instante… esta casa que nos irá
habitando poco a poco, para que al fin podamos habitarnos
nosotros mismos. (altro…)